Caminar por el territorio virgen de Tasmania

Caminar por el territorio virgen de Tasmania

Desde paseos tranquilos hasta aventuras épicas, la mejor forma de conocer el territorio virgen de Tasmania es a pie.
Si camina sin cesar durante mucho tiempo, puede que no sepa cómo regresar. Por supuesto, la probabilidad aumenta si viaja a través de los épicos territorios vírgenes, antiguos y transformadores que han convertido a Tasmania en un paraíso para caminantes de todo el mundo. Casi la mitad de este pequeño y pintoresco estado está protegido dentro de los parques nacionales y las reservas y el veinte por ciento figura en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Los diecisiete parques nacionales son recorridos por miles de kilómetros de senderos que van desde los temerarios hasta los románticos. Largos y cortos, moderados y enormes, aquí describimos solamente algunos de los paseos maravillosos de Tasmania, que le harán olvidarse de todo.

Desde Hobart
Desde Hobart, hay veinte minutos hasta el escarpado monte Wellington, donde el paseo de dos o tres horas de Organ Pipes Walk culmina en los altísimos acantilados de dolerita, Dolerite Cliffs. Al este de Hobart, cerca de Bruny Island, puede caminar por la senda costera hasta Penguin Island desde Adventure Bay, o subir por las escaleras de madera hasta el mirador Neck y contemplar una vista oceánica que da vértigo. Pronto sabrá por qué el director Baz Lurhmann recomendó este sitio. Un poco más lejos, por la costa este, se encuentra el Parque Nacional Tasman, donde puede pasarse días explorando las gigantes rocas en forma de flauta de los acantilados que dan al mar. Si tiene solamente un día, pase una hora en el camino del acantilado que va hacia Waterfall Bay, o camine tres o cuatro horas hacia las lejanas y pintorescas Biviouac Bay o Fortescue Bay. Hacia el oeste de Hobart, se extiende el inmenso y vasto Parque Nacional South West. Realice una caminata de un día al profundo Lago Judd, como tallado en hielo, o pruebe su temple en el sendero de 70 km  Del puerto de Davey y en el sendero de la costa sur, de 85 km, en dirección hacia la apartada Melaleuca. Desde aquí, pedirá que le busquen en barco o en avión, o ¡tendrá que volver a recorrer toda la distancia nuevamente!

Por la costa este
La mejor forma de disfrutar de la belleza imponente de la costa este de Tasmania es a pie. Diríjase hacia el este, desde Hobart hasta Triabunna, donde puede tomar un trasbordador a Maria Island. Sin tráfico ni tiendas, es un remanso tranquilo para excursiones. Dé un paseo agradable por Fossil Cliffs o haga una caminata de cuatro horas por las cumbres de los acantilados. De vuelta a tierra firme, diríjase hacia el norte a la bahía Coles. Desde aquí puede realizar una caminata corta por los Hazards en el Parque Nacional Freycinet. Es escarpado, pero se sentirá recompensado con la vista impresionante de Wineglass Bay. Pase cinco minutos o cinco horas caminando por las playas de Friendly Beaches, o viaje por las montañas de Hazard hasta la playa Hazards Beach en el Circuito de 30 km de la península de Freycinet. Más allá, en el Parque Nacional Douglas-Apsley, los caminos de variadas longitudes lo llevarán a través de ríos, cascadas, selvas, eucaliptos y pinos. Desde St. Marys, podrá escalar hasta la cima de St. Patrick’ Head o hasta la cumbre más accesible de South Sister Peak. La próxima parada para recuperarse es St Helens, a la entrada de Bay of Fires. Desde aquí puede realizar una caminata de dos días a través de playas desiertas, conchales aborígenes y rocas lisas cubiertas con líquenes. Acampe a la noche en las dunas de arena y visite el faro Eddystone antes de llegar a la alejada cabaña ecológica con vistas al océano. Se habrá ganado el merecido descanso, después de caminar casi hasta llegar a Launceston.

Desde Launceston y el Noroeste
Desde Launceston, el paraíso para caminar del Parque Nacional Cradle-Mountain-Lake St Clair se encuentra a tiro de piedra. Siga el camino Enchanted Walk de 20 min, pase por la mágica selva antigua o tómese una o dos horas para pasear alrededor del Dove Lago hasta la Montaña Cradle. Realice una caminata de ocho horas ida y vuelta hasta la cima de la Montaña Cradle o anímese a realizar una caminata de seis días por el Sendero Overland. Pasará por montañas de dolerita y cascadas durante todo el camino hacia el sur hasta el Lago St Clair, el lago natural más profundo de Australia. Más al sur, en el Parque Nacional Franklin-Gordon Wild Rivers, hay un trayecto corto de ida y vuelta hasta el Mirador Donaghys o un gratificante paseo de varios días hasta el lago Tahune, bajo el pico de Frenchmans Cap. Desde las cercanías de Queenstown puede encontrar los restos de la ciudad de Pillinger, entre bosques de helechos exuberantes, al final de la vieja línea de ferrocarril.

¿Desea caminar por los territorios vírgenes y olvidarse de todo? Tasmania, con todo su esplendor natural y su escarpado paisaje, lo espera.

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