Cultura australiana

Cultura australiana

Kultur

La cultura australiana se basa en historias de “battlers” (personas que no tienen miedo a afrontar la adversidad), proscritos y valientes soldados. De héroes del deporte, trabajadores y emigrantes intrépidos.  Es una cultura que combina la igualdad de derechos, magníficos parajes naturales y una buena dosis de ironía. La Australia actual se define también por su patrimonio aborigen, una mezcla vibrante de culturas, ideas innovadoras y un próspero ambiente artístico.

Cultura aborigen: una rica tradición eterna
El Dreamtime representa el tiempo “antes del tiempo” de la creación del mundo. Según la creencia aborigen, los espíritus ancestrales totémicos salieron de la tierra y bajaron del cielo para despertar a un mundo oscuro y en silencio. Crearon el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los ríos, los árboles y los abrevaderos, y se transformaron en seres humanos y animales. Estos espíritus ancestrales conectan este antiguo pasado con el presente y el futuro a través de cada aspecto de la cultura aborigen. El arte rupestre, la artesanía y las pinturas en corteza revelan historias del Dreamtime, marcan los territorios y son los testigos de la historia, mientras que las canciones narran historias sobre los viajes del Dreamtime, que indican verbalmente fuentes de agua y otros puntos de interés esenciales. Sus letras especiales se han transmitido de generación en generación, prácticamente intactas, desde hace al menos 50.000 años, y suelen cantarse acompañadas de bilmas o el ritmo profundo del didgeridoo. Asimismo, las danzas tradicionales revelan los mitos de la creación y representan las hazañas de los héroes del Dreamtime e incluso eventos históricos recientes.

Mitos coloniales: “battlers”, proscritos y valientes soldados
Los australianos creen en la camaradería, en la igualdad de derechos y sienten un gran afecto por el desamparado o “battler” (aquella persona que no tiene miedo a afrontar la adversidad). Estos valores proceden de los presidiarios y los primeros colonos que lucharon contra un entorno hostil y extraño además de una autoridad injusta. El proscrito más conocido de Australia, Ned Kelly, protestaba contra la pobreza y la injusticia de un sistema de clases, llegado en barco desde Gran Bretaña junto a los presidiarios. La lucha de este héroe “imperfecto” por “la justicia, la libertad y la gente inocente” se ha adoptado como parte de la cultura nacional y ha inspirado un sinfín de libros y películas. En la época de los yacimientos de oro de mediados de 1850, las historias y las canciones describían a los buscadores de oro como héroes románticos, bravucones y villanos que abrazaban los ideales de la democracia. La sangrienta rebelión de Eureka Stockade, que tuvo lugar en 1854, donde los mineros victorianos se revelaron contra un sistema de licencias impuesto por las autoridades, se convirtió en un símbolo del triunfo de la igualad social. Posteriormente, durante la I Guerra Mundial, los valientes soldados del ANZAC, que sirvieron en Gallipoli, aportaron un nuevo significado al término “australiano duro” (“tough Aussie”). 

Inglés australiano: hablar el “Strine”
Los australianos usan un lenguaje coloquial único, bautizado “strine” por el lingüista Alastair Morrison (pruebe a pronunciar la palabra “australiano” con los dientes perfectamente cerrados para evitar que entren las moscas) en 1966. Este lenguaje combina muchos refranes cockney e irlandeses de los primeros presidarios, desaparecidos con el paso del tiempo, con palabras de las lenguas aborígenes. Solemos acortar las palabras y añadir una “o” o “ie” al final, como por ejemplo en la frase “bring your cossie to the barbie this arvo” en lugar de “bring your swimming costume to the barbacue this afternoon” (trae el bañador para la barbacoa de esta tarde). También nos gusta invertir el significado de los apodos y llamamos a las personas pelirrojas “bluey” (azulado), “snowy” (blanco como la nieve) a las personas con el pelo oscuro y “lofty” (alto) a alguien que es pequeño de estatura. Solemos arrastrar las vocales y finalizar las frases con una ligera inflexión ascendente de la voz.

Héroes del deporte: la gloria de los campos deportivos y del oro
Es un secreto a voces que a los australianos les encantan los deportes. Con más de 120 organizaciones deportivas nacionales y miles de organizaciones locales, regionales y estatales, se calcula que seis millones y medio de australianos practican algún tipo de deporte. Una cifra nada desdeñable para una población que apenas supera los 21 millones. El deporte más seguido de Australia es la Liga Australiana de Fútbol (AFL) con sus grandes patadas y saltos coreográficos, mientras que la fuerza bruta y las tácticas de placaje de la Liga Nacional de Rugby (NRL) no tienen rival en Nueva Gales del Sur y Queensland. El equipo nacional de rugby de Australia, los Wallabies, juega en el circuito internacional y en la Bledisloe Cup, competición que forma parte de un torneo de las Tres Naciones con Sudáfrica.  Australia es una nación de nadadores y las medallas olímpicas atestiguan nuestros logros en la piscina.  Durante el verano, nos volcamos con los integrantes el equipo de críquet australiano, con sus uniformes blancos; y, en enero, cambiamos de canal para ver el Open de Tenis de Australia. Este torneo se celebra en Melbourne y atrae a más público que ningún otro evento deportivo. El fútbol es un deporte que está ganando cada vez más seguidores, contamos con surfistas de primera para competir en el Bells Beach Surf Classic y en el "Boxing Day" (Día después de Navidad) el público se congrega para observar cómo los barcos salen del puerto de Sídney en la Regata Sídney-Hobart. El primer martes de noviembre, la nación se paraliza para disfrutar de la famosa carrera de caballos, la Copa de Melbourne, mientras que en marzo los apasionados del motor se reúnen en Melbourne para asistir al Gran Premio de Australia de Fórmula 1. La lista de los deportes que nos apasionan continúa, y si tiene alguna duda sobre las reglas, sólo tiene que preguntar a un aficionado local. 

Un estilo de vida al aire libre: playa y barbacoas
Con más del 80 % de la población viviendo a menos de 50 kilómetros de la costa, la playa se ha convertido en parte integral de nuestro relajado estilo de vida. Desde clases de surf para niños los sábados por la mañana hasta jugar un partido de críquet en la playa después de una barbacoa, nos encanta disfrutar de nuestras playas. Nos peleamos por un hueco en las playas urbanas, atiborradas de gente; nos relajamos en populares destinos turísticos, y vamos en coche a playas secretas y solitarias, en las costas de los parques nacionales. Vamos a la playa para disfrutar del sol, del surf o a practicar deportes de vela, parasail, pesca, snorkel, submarinismo o simplemente en busca de conchas. Es el lugar donde se desarrolla nuestra vida social, practicamos deporte, descansamos y disfrutamos de veladas románticas. Es también el enclave perfecto para las celebraciones. En fin de año, los amantes de las fiestas bailan en la arena disfrutando de los fuegos artificiales en las playas de Manly y Bondi, en Sídney y Glenelg, en Adelaida. Los australianos suelen celebrar ceremonias con motivo del Día de Australia en las playas y, el día de Navidad, unos 40.000 visitantes internacionales, con gorros de Santa Claus y trajes de baño, se reúnen en la playa de Bondi Beach para celebrar este día.  Las playas más famosas de Australia, Bondi y Manly en Sídney, St Kilda en Melbourne, Surfers Paradise en la Costa Dorada de Queensland, Cottesloe en Perth y Glenelg en Adelaida, congregan a la población local, así como a turistas internacionales. 

Multiculturalismo: diversidad en las cocinas, los festivales y las religiones
Desde 1945, más de seis millones de personas de todos los rincones del mundo han venido a vivir a Australia. Hoy en día, más del 20% de los australianos ha nacido en el extranjero, y más del 40% tienen un origen cultural mixto. En nuestras casas hablamos 226 idiomas: tras el inglés, los más utilizados son el italiano, el griego, el cantonés y el árabe.  La rica diversidad cultural se refleja en nuestra gastronomía, que abarca la mayoría de las cocinas internacionales y fusiona ingeniosamente unas cuantas. Degustará sabores europeos, las típicas especias de Asia, África y Oriente Medio y el “bush tucker", nuestra cocina autóctona, en cualquier lugar: desde puestos callejeros hasta restaurantes de cinco tenedores. Pruebe la comida tailandesa para llevar, saboree una buena pasta italiana, disfrute de unas fantásticas tapas en los barrios españoles de nuestras ciudades y dese un festín de empanadillas asiáticas en Chinatown. Puede también sumergirse en nuestro crisol de culturas en los numerosos festivales llenos de colorido. Disfrute de actuaciones de samba y capoeira en el Festival brasileño de Bondi, baile tras el desfile del dragón, durante las celebraciones del Año Nuevo Chino, o recorra las calles, transformadas en una bulliciosa “piazza”, durante las celebraciones anuales italianas. Nuestra nación abraza varias creencias religiosas y podrá encontrar iglesias católicas, anglicanas, templos hindúes, sikh, budistas, mezquitas y sinagogas por nuestras calles.

Innovaciones australianas: desde el tendedero Hills Hoist hasta la penicilina
La geografía única y el relativo aislamiento de este país, lo convierten en un terreno fértil para ideas innovadoras. En 1879, los australianos desarrollaron un procedimiento para fabricar hielo de forma artificial, lo que nos permitió exportar carne a Gran Bretaña en barcos refrigerados. En 1906, el carrete salvavidas se diseñó para que los salvavidas pudieran llegar a los nadadores que se encontraban en apuros, con una cuerda atada a sus chalecos. En 1929, Alfred Traeger creó una radio a pedal destinada a la comunicación del Royal Flying Doctor Service. 

Los australianos han sido también los responsables de más inventos de uso diario, como es el caso de los blocs de notas (1902), la aspirina (1915), el marcapasos (1926), la penicilina (1940), el tendedero Hills Hoist (1946), la jeringuilla de plástico desechable (1949), el barril de vino (1965), el oído biónico (1978), la cisterna doble (1980), la tecnología para evitar la falsificación de billetes (1992) y las lentes de contacto de uso prolongado (1999). 

Mucho antes de la colonización europea, las tribus aborígenes ya lideraban el mundo. Inventaron el boomerang aerodinámico y un tipo de estólica, denominada woomera. Fueron también la primera sociedad en usar los bordes de los útiles de piedra y los primeros en utilizar utensilios de piedra para moler semillas; objetos cotidianos que otras civilizaciones  tardaron mucho más en desarrollar.

Sed de cultura: teatro, cine, libros y artes visuales
Desde el teatro hasta la literatura, los australianos sienten verdadera pasión por el arte. Nos gusta acudir  a los cines, y nuestra asistencia a galerías y  espectáculos de artes escénicas casi duplica a la  de todos los partidos de fútbol y rugby. Nuestras ciudades albergan una gran variedad de festivales culturales vanguardistas y todos los días de la semana se ofrecen espectáculos de música, teatro y danza y exposiciones de arte.  Saque entradas para una increíble actuación de danza aborigen tradicional en el Bangarra Dance Theatre, sumérjase en el festival internacional de música de WOMADelaide, que se celebra en Adelaida, y déjese seducir por el ambiente del teatro, ballet, ópera y pinturas del gran centro cultural de Brisbane, en South Bank. En ciudades más pequeñas, tendrá la oportunidad de disfrutar de actuaciones de músicos locales y observar obras de arte y artesanía.