Canicas del Diablo, Territorio del Norte

Canicas del Diablo, Territorio del Norte. © Tourism Australia

Canicas del Diablo, Territorio del Norte

Las Canicas del Diablo son enormes rocas de granito dispersas por un amplio valle poco profundo, a 100 kilómetros al sur de Tennant Creek, en el Territorio del Norte.

Se encuentran en el tradicional territorio aborigen de las tribus Warumungu, Kaytetye, Alyawarra y Warlpiri. Estas tribus llaman a las Canicas del Diablo Karlu Karlu, que significa literalmente "rocas redondas".

Formadas por el efecto de la erosión durante millones de años, las Canicas del Diablo son rocas de granito que sobresalen en el desierto como si de una isla se tratara. Su tamaño puede variar de los 50 cm hasta los seis metros.

Muchas de las gigantescas piedras se encuentran en un precario equilibrio encima de otra, lo que parece todo un desafío a la gravedad. Actualmente siguen agrietándose y erosionándose, creando un paisaje siempre cambiante.

Las Canicas del Diablo tienen una gran importancia para las tribus aborígenes. La mayor parte de la reserva de conservación está protegida por la Northern Territory Aboriginal Sacred Sites Act (Normativa sobre los lugares sagrados aborígenes del Territorio del Norte).

Las antiguas leyendas sobre Karlu Karlu pasan de generación en generación entre los pobladores originales. Muchas de estas historias son secretas y solo algunas de ellas pueden compartirse con los visitantes.

Una de las principales historias del Dreaming de la zona que sí se puede contar a los visitantes no aborígenes trata de cómo se formaron las Canicas del Diablo. Esta tradición cuenta la historia de "Arrange", un antiguo antepasado que paseaba por la zona. Estaba haciéndose una especie de trenza en el pelo, un tipo de adorno tradicional que solo llevaban los hombres aborígenes iniciados. Mientras giraba el cabello para hacerse las trenzas, tiró un mechó de pelo al suelo, que dio lugar a las grandes rocas rojas. Finalmente, Arrange regresó a su lugar de origen, una colina llamada Ayleparrarntenhe, donde cuenta la leyenda que aún vive.

No hay ninguna ruta oficial en las Canicas del Diablo, solo una red de senderos informales autoguiadas en la parte oriental de la reserva. Siga la red de senderos y descubra cómo se originaron las maravillas geológicas y cómo han resistido a los elementos de la naturaleza. Cada canica es diferente. Puede pasear por la zona durante el tiempo que desee y descubrir nuevas e interesantes vistas. Cada año, entre los meses de mayo y octubre, los guardas del parque ofrecen un programa de eventos en el lugar como parte de su programa de animaciones en los parques del territorio (Territory Parks Alive Program).

Al amanecer y a la caída de la tarde, las rocas parecen brillar y cambiar de color, de rosa a rojo brillante, similar a lo que sucede con las otras maravillas geológicas del Territorio del Norte, Uluru y Kata Tjuta.

Si desea ver las Canicas del Diablo en la puesta de sol, deberá pasar la noche en la zona. El único alojamiento de la Reserva de Conservación de Karlu Karlu/Canicas del Diablo es una sencilla área de acampada con hogueras. Los campistas deben estar bien equipados y llevar sus propias provisiones de agua y combustible.

La Reserva de Conservación de las Canicas del Diablo se extiende a ambos lados de la autopista Stuart Highway, aproximadamente a 393 kilómetros al norte de Alice Springs y 100 kilómetros al sur de Tennant Creek. Las canicas están dispersas por el valle a ambos lados de la autopista. El asentamiento más cercano es Wauchope, a 9 km al sur. Si viaja hacia el norte o el sur entre Darwin y Alice Springs, conducirá por entre las Canicas del Diablo.

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