Conéctese con el territorio virgen de Cradle Mountain

Montaña Cradle, Tasmania © Tourism Tasmania y Geoff Murray

Conéctese con el territorio virgen de Cradle Mountain

Siéntase inspirado en los primitivos terrenos vírgenes del vasto Parque Nacional de Cradle Mountain-Lake St. Clair.
Se sentirá a miles de kilómetros de distancia de la vida moderna cuando vislumbre los picos irregulares de dolerita de la Cradle Mountain que se reflejan en las aguas del lago Dove. Es una vista de los terrenos vírgenes que atrae a los viajeros una y otra vez al Parque Nacional de Cradle Mountain-Lake St. Clair, declarado Patrimonio Mundial.

El parque, formado por la fuerza de los glaciares durante la última Era del hielo, tiene una vegetación totalmente distinta a lo que encontrará en Australia continental. Camine por los alrededores del silente y espejado Lago Dove, pase por las cascadas y por las hayas mirto y pino lápiz del Ballroom Forest. O pase de una a cinco horas en uno de los paseos más populares que incluyen Hanson’s Peak, Twisted Lakes, Lake Rodway y Lake Lila.

Por supuesto, el recorrido más famoso del parque es el de la ruta Overland Track hasta Lake St Clair, que le llevará seis días. La caminata es un verdadero desafío y una excelente manera de sumergirse en el majestuoso y cambiante paisaje del área. La cantidad de caminantes está limitada por razones medioambientales, de modo que será necesario hacer una reserva con anticipación en el Tasmania Parks and Wildlife Service (Servicio de Flora y Fauna y Parques de Tasmania). Cuando planifique la caminata, tenga en cuenta que no debe intentar realizarla en los meses de invierno de junio, julio y agosto, en los que puede nevar. Durante abril, puede observar los espectaculares colores cambiantes de la haya caducifolia.

El recorrido comienza en Waldheim Chalet en el valle Cradle Valley, donde verá walabíes y wombats alimentándose en la entrada cubierta de hierba. Realice una caminata hasta la cima de la Cradle Mountain, a través de praderas de button grass (Dactyloctenium radulans) y prados de hierba. Desde la cumbre de 1.545 metros, puede contemplar los lagos Dove y Crater y los valles, las mesetas, los montes y los bosques que se extienden unos 80 kilómetros. Fue esta vista la que inspiró al austríaco Gustav Weindorfer para luchar por que el área sea “un parque nacional para la gente de todos los tiempos”. Eso ocurrió en 1912 y al parque se le dio la categoría de Patrimonio Mundial en 1982.

A medida que desciende por las tierras altas escarpadas, se dará cuenta de por qué Gustav estaba tan inspirado. Es un territorio virgen, diverso y extraño y la mayor parte del tiempo lo tendrá solo para usted. Los únicos que lo transitan son caminantes, walabíes, zarigüeyas curiosas y tímidos wombats nocturnos. Después de algunos días en el camino, la política de la oficina y la furia de la carretera le parecerán de otro planeta. Pase la noche en cabañas, que incluyen las cabañas bien equipadas Pelion Hut, a mitad de camino, y Du Cane, la que una vez fuera la casa del cazador Paddy Hartnett y su esposa. A fines de la primavera y en verano, el bosque Leatherwood que lo rodea se cubre de grandes flores blancas.

Escale Mount Ossa, la montaña más alta de Tasmania y visite las cascadas de cuentos de hadas D'Alton, Fergusson y Hartnett. Explore los bosques mágicos de mirto y contemple las especies de árboles de haya de más de 60 millones de años de edad. Su viaje finaliza con un crucero por el Lake St. Clair, el lago más profundo de Tasmania y un paseo por los lagos y ríos de las tierras altas. Incluso nadar es una buena opción, si puede soportar las tonificantes aguas heladas.

Se sentirá vivo tanto si se atreve a sumergirse en las aguas como si no lo hace. Y lo que es más, aun cuando regrese a la vida moderna, siempre llevará consigo una parte de la serenidad tan especial de Tasmania.

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