Los secretos invernales de Tasmania

Los secretos invernales de Tasmania

El aire puede ser frío, pero en Tasmania, no hay por qué preocuparse del frío a la hora de planificar actividades. Celebre el solsticio en Hobart o practique esquí en el Parque Nacional de Ben Lomond. Haga senderismo por las tierras recubiertas de nieve de la montaña Cradle Mountain o relájese junto al fuego en uno de los alojamientos de la península de Freycinet. Haga lo que haga, no se pierda esta época especial del año en Tasmania.

Si es un ávido esquiador, la primavera será lo último que tendrá en mente. Al descender o recorrer las pendientes nevadas de Legges Tor en el Parque Nacional de Ben Lomond estará multiplicando el invierno por cinco. Sus majestuosos picos rocosos se encuentran a tan solo una hora en auto de Launceston, al norte del estado. Más al sur, un pintoresco recorrido de 90 minutos en auto separan Hobart de Mount Mawson. Situado en el Parque Nacional de Mount Field, esta pequeña y cómoda zona de esquí dispone de pendientes para todos los niveles, incluyendo algunos de los recorridos más empinados del país.

Si prefiere pasear antes que esquiar, diríjase a los parajes nevados, que parecen sacados del mundo de Narnia, del Parque Nacional de Cradle Mountain- Lake St Clair. La famosa ruta Overland Track puede ser traicionera durante los meses invernales, pero hay recorridos más cortos que le permitirán disfrutar del paisaje de forma segura. Siga la ruta Enchanted Walk cruzando el bosque pluvial engalanado por la escarcha. O pase una o dos horas recorriendo los alrededores del resplandeciente Dove Lago, debajo de las negras espirales de Cradle Mountain. En la parte meridional del parque podrá recorrer los 18 km del circuito que rodean las gélidas aguas del Lago St Clair, el lago de agua dulce natural más profundo de Tasmania.

Disfrutar del invierno en el Parque Nacional de Freycinet es otro de los secretos mejor guardados. Los días fríos resultan perfectos para recorrer a pie el pintoresco litoral. Escale las escarpadas Hazards, de color rosa, dejando atrás aves marinas, flores silvestres de Tasmania y pozas. Desde la cima, podrá contemplar las curvas verdeazuladas de Wineglass Bay. Por la noche, acurrúquese junto a una hoguera crepitante o debajo de una manta y un cielo resplandeciente de estrellas.

Este invierno, visite Tasmania para disfrutar de unas emocionantes vacaciones repletas de festivales y veladas junto a hogueras, paseos y nieve.

 

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